lunes, 5 de febrero de 2018

1.05 - La Entrevista


Previamente en A las 21 en CrossFit:
Los chicos no pudieron encontrar rastro alguno del congelador que buscaban en la casa de Ariel, pero sí encontraron los recortes de una chica desaparecida que probablemente esté dentro del congelador. Darío, por su parte, reveló que es mitad robot.
Mientras, en la noche de Año Nuevo, el muerto que creyeron muerto y enterraron en el patio de Ariel, pareció bastante vivo cuando golpeó al entrenador y desapareció.

1.05
A las 21 en CrossFit
La Entrevista

I
15 Años Atrás

Cuando Darío tuvo que readaptarse a ser mitad hombre y mitad robot, fue Ariel quien le abrió las puertas de su gimnasio para el entrenamiento. El único que sabía su secreto y era capaz de enseñarle cómo ser un humano.
ARIEL: Vos y yo somos casi iguales, Darío.
DARIO: ¿Vos también sos mitad robot?
ARIEL: No, somos casi iguales pero yo no soy un fenómeno. Pero en realidad, soy mitad humano.
DARIO: ¿Y la otra mitad?
ARIEL: Mitad ángel.
Y como Darío, a su tierna edad de 13 años, creía todo lo que le dijeran, creyó firmemente en lo que dijo Ariel.
DARIO: Vaya.
ARIEL: Sí, esto no lo sabe nadie, pero soy un mesías, que vine a esta tierra a hacer grandes cosas. Y creo que el destino nos ha unido, pequeño Darío, porque juntos armaremos un grupo de personas tan extraordinario que salvarán al mundo de las fuerzas del mal.
DARIO: Si sos un ángel, ¿por qué no tenés alas?
ARIEL: Hasta el momento sólo me crecieron los cuernos y el rabo, pero yo, que en este flashback todavía soy joven, seguro me falta años para madurar.
De más está decir que nunca le salieron las alas. Quizá por eso nunca maduró.
DARIO: ¿Y cómo va a ser mi entrenamiento?
ARIEL: Bueno, empezaremos por cosas básicas. Yo tiraré una rama y vos correrás a buscarla. Luego te daré indicaciones simples como "en guardia", "sentate", "ladrá" y te daré una galleta por cada cosa buena que hagas.
DARIO: ¿Estás seguro que así se entrena a un robot?
ARIEL: Oh, querido Darío, como todas mis capacitaciones, me he educado en un sitio donde no hay lugar para las fallas: internet.
A partir de entonces, Darío siempre tuvo mucha lealtad hacia Ariel. Jamás imaginó que 15 años después, querría matarlo.

II
La Noche de Año Nuevo.

Darío y Vanesa salieron de la fiesta por segunda vez en la noche y se dirigieron hacia la clínica, donde Ivana y Emir los estaban esperando en la vereda. Ivana, fiel a su costumbre, estaba desequilibrada.
IVANA: Chicos, ¡ha sucedido algo terrible!
VANESA: ¿Cómo fue que pasó?
IVANA: ¡No lo sé! Supongo que debe ser por la humedad o porque estuvimos cavando en la tierra, pero de repente mi pelo se volvió inmanejable. ¡Parezco Medusa! ¡Esto es lo peor que me pudo haber pasado, les juro!
Vanesa ni siquiera intentó razonar con ella y se dirigió a Emir.
VANESA: ¿Qué pasó?
EMIR: Llegamos a la casa de Ariel y lo encontramos golpeado, en el piso. Y nuestro muerto ya no estaba.
DARIO: ¿No lo enterramos bien?
EMIR: Creo que no lo matamos bien.
DARIO: Eso es bueno. Eso significa que no somos criminales.
EMIR: En parte es bueno. Lo malo es que en este momento hay un sujeto buscando venganza y puede matarnos a nosotros.
IVANA: ¡Me niego rotundamente a morir con el pelo así! ¡Necesito una planchita!
VANESA: Creo que entonces tenemos que buscarlo antes de que nos encuentre a nosotros.
EMIR: ¿Por qué nunca tenemos planes que no involucren una posible muerte?
DARIO: ¿Pero dónde lo vamos a encontrar?
VANESA: Creo que sé de un lugar al que pudo ir.
IVANA: ¿Y vamos a ir para ahí? ¿Voluntariamente?
VANESA: Si no lo enfrentamos, vamos a vivir con miedo.
IVANA: Si yo puedo vivir con el temor de que mi cabello no se arregle más, ustedes pueden vivir con el miedo a que seamos asesinados en cualquier momento.
Vanesa buscó en los chicos el desempate.
EMIR: Está bien. Vamos a buscarlo.
DARIO: Sí, enfrentémoslo.
IVANA: De acuerdo, vamos a enfrentarnos al villano, pero primero veamos cómo está Ariel y si finalmente van a aplicarle la lobotomía que recomendamos.
A todos les pareció un trato justo.

III
4 Semanas Antes

A Darío le pareció una mala elección que hayan decidido contarle a Carla lo que estaban investigando.
CARLA: ¿Me están diciendo que todo este tiempo estuvieron investigando a Ariel y me dejaron afuera?
DARIO: No queríamos romper la imagen que tenías de él.
Carla lo miró sin comprender.
CARLA: ¿Cuál imagen?
DARIO: La de nuestro entrenador. Es una imagen sagrada. Tenés que verlo como una persona noble y pura.
CARLA: Darío, no me gusta CrossFit gracias a Ariel, sino pese a él.
IVANA: Si ya terminaron con esto, quiero saber qué fue lo que averiguaron en la casa de él.
Ivana no había asistido a la última investigación, así que en conjunto con Carla se enterarían de las últimas novedades.
VANESA: Encontramos los recortes de una chica desaparecida, hace un año...
EMIR: Justo cuando el grupo anterior se fue, ¿no?
VANESA: Exacto. Andrea Gordo. Tenía 30 años cuando desapareció.
IVANA: Bien podría ser la hija de Ariel.
VANESA: Claro... ¿Qué? ¡No! A menos que Ariel haya tenido una hija a los 9 años.
EMIR: ¿Me estás diciendo que Ariel recién tiene 39? ¿Qué le pasó?
IVANA: Nos conoció
VANESA: Me puse a investigar. La chica sigue sin ser encontrada.
IVANA: ¿Eso significa que está dentro del congelador?
DARIO: Es lo que creemos. Pero de verdad, Carla, no queremos estropear tu vínculo con Ariel.
CARLA: No tenés de qué preocuparte. Ariel pasó de ser un narcisista histérico y desagradable a un posible asesino. Ahora lo respeto más.
EMIR: Por Dios, Carla, no me vas a decir que sos la clase de chica que se siente atraída por los chicos malos.
CARLA: ¿Qué? ¡Claro que no! Pero, ¿notaron el nuevo peinado de Ariel? Le queda fabuloso.
Todos miraron a Ariel. Nadie notó ningún cambio.
Darío apartó a Emir del grupo para debatir una inquietud.
DARIO: ¿Escuchaste? A Carla le atraen los chicos malos. ¿Qué debería hacer para ser un psicópata?
EMIR: Bueno, los psicópatas tienen mucho carisma y personalidad.
DARIO: ¿Entonces estoy cerca?
EMIR: Hem... Claro.

IV

Emir, Carla, Vanesa, Ivana y Darío ingresaron en el gimnasio donde gran parte de sus compañeros estaban allí. Emmanuel, Adrián y otros, esperaban que Ariel les diera una noticia. Los otros dos entrenadores también estaban allí: Jose y Lucas.
Pero alguien que hacía tiempo no veían, también se unió a ellos: Rodrigo Rodriguez.
RODRIGO: Volví porque sé que necesitaban un fortachón en el grupo.
EMMA: Querrás decir otro fortachón. Ya me tenían a mí.
EMIR: Hay días que quisiera levantarme con el autoestima de Emma.
CARLA: Nosotros ya teníamos un fortachón: Ariel.
Todos miraron a Carla con confusión, luego miraron a Ariel y luego volvieron a mirar a Carla.
EMIR: Ivana, ¿cómo es que no vas a decir nada de esto?
IVANA: Estoy en un proceso de cambio, Emir. Desde que Ariel utilizó el término "no te ivanises" para reprender a alguien que se estaba quejando, me di cuenta que tengo muchas actitudes que cambiar.
CARLA: Por eso él es tan sabio.
IVANA: Entonces, de ahora en más, todo lo que suceda lo veré en positivo.
El entrenador oficial se acercó hacia el grupo.
ARIEL: Bueno, chicos, hoy van a hacerme una entrevista en un programa de televisión. Así que, de paso, tomarán escenas filmando a los chicos de las 21. Esto tiene que salir muy bien porque es una buena publicidad, así que cuento con ustedes.
CARLA: ¿Cómo podemos ayudarte?
ARIEL: ¡Esa es una excelente pregunta! Necesito que todos se encierren en el sótano.
EMIR: ¿Qué? ¿Y a qué grupo vas a mostrar?
ARIEL: A los de las 14, por supuesto. Ellos entrenan de verdad.
RODRIGO: ¿No te era más fácil decirnos que no viniéramos?
ARIEL: Corría riesgo de que uno apareciera en medio de la entrevista y lo arruinara.
CARLA: Siempre pensando en todo. ¡Qué admirable!
Ivana lanzó un suspiro mientras se masajeaba la sien.
IVANA: Estoy pensando en positivo, pensando en positivo.
EMIR: ¿Segura? Porque parece que estás sufriendo un ACV.
IVANA: Sólo estoy sonriendo, Emir. Pasa que no estoy acostumbrada.
Pero no todos se tomaron la noticia con la admiración de Carla o el positivismo de Ivana.
EMMA: ¡No puedo creer que me encierres en el sótano! ¡Soy tu mejor alumno!
RODRIGO: Yo estoy acostumbrado. Cuando mi novia se enoja, a veces me encierro en el ropero.
EMMA: ¿Y qué se siente al salir?
RODRIGO: ¿Salir?
EMIR: Es obvio que todavía no sale.
Ariel decidió que no iba a perder más tiempo en todos sus debates.
ARIEL: A excepción de Vane, todos pueden entrar y quedarse callados. Si esto sale bien, les regalaré una toalla del gimnasio como recompensa.
CARLA: ¡Siempre tan bondadoso!

V

Antes de que todo el grupo ingresara al depósito, Vanesa se acercó a darle unas palabras de aliento.
VANESA: Sé que están enojados, pero voy a aprovechar este momento para sacarles información.
EMIR: No estoy enojado, pero si no me iba a dejar entrenar, me hubiera quedado en mi casa.
JOSE: Yo entraré con ustedes al sótano.
EMIR: ¿Qué tan malo puede ser estar aquí entre amigos?
Y dedicándole una última sonrisa a Vanesa, Emir cerró la puerta del depósito y descendió junto con el resto.
IVANA: Jose, ¿por qué te encerró a vos con nosotros?
JOSE: No quiere que los otros profesores lo opaquen en la entrevista, si es que le piden mostrar algo de destreza.
IVANA: Pero lo dejó a Lucas con él.
JOSE: Sí.
CARLA: De todos modos, es difícil opacarlo.
EMIR: Deberíamos grabarte, Carla. De esa forma tendríamos a alguien diciendo algo bueno sobre él. Podrían usarlo en la entrevista y todo.
Emma, por su parte, continuaba indignado con los sucesos.
EMMA: ¡No puedo creer que me dejó encerrado a mí! ¡A mí!
IVANA: Tranquilo, Emma. Esto no es tan grave.
CARLA: Ivana, realmente te estás tomando todo con positivismo.
IVANA: Así es. De ahora en más, ha nacido una nueva Ivana.
JOSE: Bien, chicos, vamos a hacer la vertical.
IVANA: ¿Qué?
JOSE: Es que ya que estamos aquí, vamos a entrenar.
IVANA: Pero no sé hacer la vertical.
JOSE: Vas a aprender.
Emir analizó el rostro de la chica.
EMIR: ¿Otra vez estás intentando sonreír?
IVANA: No. Creo que esta vez estoy teniendo un ACV de verdad.

VI

Mientras tanto, Ariel estaba brindando la entrevista de su vida.
ARIEL: Yo he creado este lugar con mis propias manos.
PERIODISTA: ¿Usted lo construyó?
ARIEL: No, lo alquilo. Aquí les brindo a mis chicos un lugar de atención y respeto. Ellos me ven a mí como el padre que nunca tuvieron.
PERIODISTA: ¿Es decir que trabaja para huérfanos?
ARIEL: No, por Dios, no. No podrían pagar las cuotas. Este lugar me tiene a la cabeza a mí y a sus ayudantes.
PERIODISTA: ¿Los profesores que enseñan cuando usted no está?
LUCAS: Bueno...
ARIEL: Ellos ayudan al Otro Ariel.
LUCAS: ¿Qué?
PERIODISTA: ¿Qué es el Otro Ariel?
Ariel trajo entonces su figura de cartón.
ARIEL: Es esta hermosa representación mía en tamaño real. Podrán entrevistarla después de mí. Como les seguía contando, yo he creado un sitio destinado al crecimiento personal, donde enseño a desarrollar vínculos sanos y de confianza. No hay nada que mis chicos no puedan hacer.
En ese momento, la voz de Ivana rugió en todo el gimnasio desde los subsuelos.
IVANA: ¡Qué no me sale la vertical, te digo!
Ariel sonrió al periodista.
PERIODISTA: ¿Y eso?
ARIEL: Habré dejado la radio encendida. Voy a ir a apagarla.
El entrenador extrajo una barra de 20 kilos antes de descender.
PERIODISTA: ¿Por qué la barra?
ARIEL: Porque es una radio muy vieja y tengo que golpearla un poco para que se calle.
Y mientras Ariel se marchaba, Vanesa aprovechó la oportunidad para pasarle su inquietud al periodista.
VANESA: Creo que debería preguntarle sobre Andrea Gordo. La chica que desapareció, entrenaba aquí.
El periodista tomó el consejo de Vanesa y automáticamente se lo preguntó a Lucas.
PERIODISTA: ¿Cómo estuvieron las emociones de este gimnasio al respecto de la desaparición de Andrea Gordo?
LUCAS: Oh... Sí. Fue una pena lo que le pasó... Es decir, que desaparezca. Me incomoda un poco hablar de ella. Fue la novia de mi compañero de trabajo.
Vanesa abrió la boca, llena de asombro.
VANESA: ¿La chica desaparecida fue la novia de Jose?

VII

Ivana lanzó un suspiro lleno de bondad y amor.
IVANA: Volví a mi eje.
CARLA: Ariel es muy sabio. Sabe cómo ubicarnos.
EMIR: Con una barra en la cabeza se ubica cualquiera.
CARLA: Ay, Emir, no importan los métodos. Lo importante es que funciona.
EMIR: Verte defendiendo a Ariel es más de lo que puedo soportar.
Entonces Emir se alejó de Carla y se dirigió hacia Ivana y Darío.
DARIO: Me da pena que Carla sienta cosas por Ariel.
IVANA: ¡Qué ternura! El frío robot tiene sentimientos.
EMIR: ¿Ven? Eso sí es bueno.
DARIO: No, no me entienden. Si llego a derramar una lágrima, mis circuitos explotarán y moriremos todos al instante.
Emir e Ivana quedaron boquiabiertos.
EMIR: Por supuesto.
IVANA: ¡Darío! ¡Esto es horrible! ¿Cómo podemos hacer que no llores?
DARIO: Tengo que golpear a alguien. Sé que es difícil lo que les voy a pedir, pero necesito que me digan a quién puedo golpear.
IVANA: ¡Darío! Nosotros jamás seríamos capaces de decirte que golpees a uno de...
EMIR: Rodrigo.
DARIO: Gracias.
Y Darío, ya sin ganas de llorar, fue a golpear a Rodrigo.
IVANA: ¡Emir! ¿Qué hiciste?
EMIR: Tengo que reconocer que no me cae del todo bien.
IVANA: ¡Rodrigo sabe artes marciales!
EMIR: Por supuesto que las sabe. Y yo lo tengo que descubrir justo ahora que la trama lo necesita.

VIII

Mientras Ariel volvía a retomar el control de la entrevista, Vanesa se acercó sigilosamente a Lucas.
VANESA: Lucas, ¿es verdad?
LUCAS: No, Vanesa, no es verdad. Nosotros no ayudamos al Otro Ariel. El Otro Ariel es el que nos ayuda a nosotros.
VANESA: No me refiero a eso. Hablo sobre si Andrea Gordo era la novia de Jose.
LUCAS: Oh, sí. Fue duro cuando desapareció...
Pero Lucas no pudo explicarle mucho, porque su jefe volvió a intervenir.
ARIEL: A ver, ustedes dos, dejen de hablar y presten atención. Sus voces salen en la grabación.
PERIODISTA: No, no salen.
ARIEL: Bueno, que dejen de interactuar y me presten atención igual. Les decía, que en este lugar ofrecemos un refugio lleno de paz y tranquilidad, para liberar tensiones.
En ese momento, el robot y el karateca salieron al exterior para librar la pelea más impresionante que el presupuesto de una serie como ésta podría pagar.

IX

Ariel puso fin a la batalla que estaban librando Darío y Rodrigo.
ARIEL: A ver, chicos, explíquenme de una forma madura y coherente qué es lo que les pasa.
Todos miraron a Rodrigo.
RODRIGO: ¡Él empezó!
Todos miraron a Darío.
DARIO: ¡Emir me dijo que lo golpee!
Todos miraron a Emir.
EMIR: Sólo tuve que tomar una decisión. Y la tomé.
RODRIGO: ¿Por qué contra mí? ¿No soportás que haya otro?
EMIR: ¿Qué haya otro qué?
Rodrigo palideció.
RODRIGO: Otro... Amigo de Vane.
VANESA: ¡Eso es absurdo! ¡Yo no soy tu amiga!
RODRIGO: Bueno, de Ivana.
EMIR: ¡Eso es absurdo! ¡Ella no es mi amiga!
IVANA: ¿Ven? Ser positiva es una pérdida de tiempo. ¡Y de amigos! Tranquilo, Emir, volveré a ser la de siempre, así seguimos siendo amigos.
EMIR: Yo no pedí eso.
IVANA: Eso fue lo que entendí. Y me es suficiente.
Vanesa aprovechó el tumulto que se armó para hablarles a sus cómplices de investigación.
VANESA: Chicos, Jose tuvo una relación con la chica desaparecida.
IVANA: ¿O sea que el asesino no es Ariel?
CARLA: ¿O sea que el asesino es Jose?
EMIR: ¿O sea que Jose es heterosexual?
RODRIGO: Si tiene novia, es heterosexual. Como yo.
EMIR: ¿O sea que aún tengo esperanzas?
RODRIGO: ¿De qué están hablando?
IVANA: ¿Por qué te metés en todas las conversaciones?
RODRIGO: ¿No te parece que sos la menos indicada para preguntarme algo así?
EMMA: ¿Por qué todos se están preguntando y nadie responde?
ARIEL: ¡¿Por qué no se van?!

X
La Noche de Año Nuevo

Emir, Darío, Vanesa e Ivana esperaron a que Ariel vuelva en sí.
ARIEL: ¿Dónde estoy? ¿Le pasó algo a mi rostro?
IVANA: Estás en la clínica. No le pasó nada a tu cara.
ARIEL: ¿Sigo siendo hermoso?
IVANA: No le pasó nada a tu cara.
VANESA: Bueno, si Ariel ya está con vida, creo que tenemos otra cosa de la que ocuparnos.
EMIR: Es verdad. Hay alguien que creímos que estaba muerto y en este momento está vivo, probablemente buscando nuestra cabeza.

XI

En ese mismo momento, Lucila sintió una enorme alegría cuando vio a su novio Álvaro llegar a su casa. Corrió a abrazarlo, llena de felicidad.
LUCILA: Mi amor, ¡al fin volviste!
Álvaro no dijo nada, por lo que ella se dedicó a prestarle atención.
LUCILA: Estás sucio. ¿Qué te pasó?
ALVARO: Esa será una historia que tengo que contarte.
Y pronto esa felicidad de la pequeña Luci Love, sería interrumpida.


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