Previamente en A las 21 en
CrossFit:
Los chicos no pudieron
encontrar rastro alguno del congelador que buscaban en la casa de Ariel, pero sí encontraron los recortes
de una chica desaparecida que probablemente esté dentro del congelador. Darío, por su parte, reveló que es mitad robot.
Mientras, en la noche de Año Nuevo, el muerto que
creyeron muerto y enterraron en el patio de Ariel, pareció bastante vivo cuando
golpeó al entrenador y desapareció.
1.05
A las 21 en CrossFit
La Entrevista
I
15 Años Atrás
Cuando Darío tuvo que readaptarse a
ser mitad hombre y mitad robot, fue Ariel quien le abrió las puertas de su
gimnasio para el entrenamiento. El único que sabía su secreto y era capaz de enseñarle cómo ser un humano.
ARIEL: Vos y yo somos casi
iguales, Darío.
DARIO: ¿Vos
también sos mitad robot?
ARIEL: No, somos casi
iguales pero yo no soy un fenómeno. Pero en realidad, soy mitad humano.
DARIO: ¿Y
la otra mitad?
ARIEL: Mitad ángel.
Y como Darío, a su tierna edad de 13
años, creía todo lo que le dijeran,
creyó firmemente en lo que dijo Ariel.
DARIO: Vaya.
ARIEL: Sí, esto no lo sabe nadie,
pero soy un mesías, que vine a esta tierra a hacer grandes cosas. Y creo que el
destino nos ha unido, pequeño Darío, porque juntos armaremos un grupo de personas tan extraordinario
que salvarán al mundo de las fuerzas del mal.
DARIO: Si sos un ángel, ¿por
qué no tenés alas?
ARIEL: Hasta el momento sólo me crecieron los
cuernos y el rabo, pero yo, que en este flashback todavía soy joven, seguro me
falta años para madurar.
De más está decir que nunca le
salieron las alas. Quizá por eso nunca maduró.
DARIO: ¿Y
cómo va a ser mi entrenamiento?
ARIEL: Bueno, empezaremos
por cosas básicas. Yo tiraré una rama y vos correrás a buscarla. Luego te daré indicaciones simples como "en guardia",
"sentate", "ladrá" y te daré una galleta por cada cosa buena que hagas.
DARIO: ¿Estás seguro que así se entrena a un robot?
ARIEL: Oh, querido Darío, como todas mis
capacitaciones, me he educado en un sitio donde no hay lugar para las fallas:
internet.
A partir de entonces, Darío siempre tuvo mucha
lealtad hacia Ariel. Jamás imaginó que 15 años después, querría matarlo.
II
La Noche de Año Nuevo.
Darío y Vanesa salieron de la
fiesta por segunda vez en la noche y se dirigieron hacia la clínica, donde Ivana y Emir
los estaban esperando en la vereda. Ivana, fiel a su costumbre, estaba
desequilibrada.
IVANA: Chicos, ¡ha sucedido algo terrible!
VANESA: ¿Cómo fue que pasó?
IVANA: ¡No
lo sé! Supongo que debe ser por la humedad o porque estuvimos cavando
en la tierra, pero de repente mi pelo se volvió inmanejable. ¡Parezco Medusa! ¡Esto es lo peor que me pudo haber pasado, les juro!
Vanesa ni siquiera intentó razonar con ella y se
dirigió a Emir.
VANESA: ¿Qué pasó?
EMIR: Llegamos a la casa
de Ariel y lo encontramos golpeado, en el piso. Y nuestro muerto ya no estaba.
DARIO: ¿No
lo enterramos bien?
EMIR: Creo que no lo
matamos bien.
DARIO: Eso es bueno. Eso
significa que no somos criminales.
EMIR: En parte es bueno.
Lo malo es que en este momento hay un sujeto buscando venganza y puede matarnos
a nosotros.
IVANA: ¡Me
niego rotundamente a morir con el pelo así! ¡Necesito una planchita!
VANESA: Creo que entonces
tenemos que buscarlo antes de que nos encuentre a nosotros.
EMIR: ¿Por
qué nunca tenemos planes que
no involucren una posible muerte?
DARIO: ¿Pero
dónde lo vamos a encontrar?
VANESA: Creo que sé de un lugar al que pudo
ir.
IVANA: ¿Y
vamos a ir para ahí? ¿Voluntariamente?
VANESA: Si no lo
enfrentamos, vamos a vivir con miedo.
IVANA: Si yo puedo vivir
con el temor de que mi cabello no se arregle más, ustedes pueden vivir con el miedo a que seamos
asesinados en cualquier momento.
Vanesa buscó en los chicos el
desempate.
EMIR: Está bien. Vamos a buscarlo.
DARIO: Sí, enfrentémoslo.
IVANA: De acuerdo, vamos a
enfrentarnos al villano, pero primero veamos cómo está Ariel y si finalmente van a aplicarle la lobotomía que recomendamos.
A todos les pareció un trato justo.
III
4 Semanas Antes
A Darío le pareció una mala elección que hayan decidido
contarle a Carla lo que estaban investigando.
CARLA: ¿Me
están diciendo que todo este tiempo estuvieron investigando a Ariel y
me dejaron afuera?
DARIO: No queríamos romper la imagen que
tenías de él.
Carla lo miró sin comprender.
CARLA: ¿Cuál imagen?
DARIO: La de nuestro
entrenador. Es una imagen sagrada. Tenés que verlo como una persona noble y pura.
CARLA: Darío, no me gusta CrossFit
gracias a Ariel, sino pese a él.
IVANA: Si ya terminaron
con esto, quiero saber qué fue lo que averiguaron en la casa de él.
Ivana no había asistido a la última investigación, así que en conjunto con Carla
se enterarían de las últimas novedades.
VANESA: Encontramos los
recortes de una chica desaparecida, hace un año...
EMIR: Justo cuando el
grupo anterior se fue, ¿no?
VANESA: Exacto. Andrea
Gordo. Tenía 30 años cuando desapareció.
IVANA: Bien podría ser la hija de Ariel.
VANESA: Claro... ¿Qué? ¡No! A menos que Ariel haya tenido una
hija a los 9 años.
EMIR: ¿Me
estás diciendo que Ariel recién tiene 39? ¿Qué le pasó?
IVANA: Nos conoció.
VANESA: Me puse a
investigar. La chica sigue sin ser encontrada.
IVANA: ¿Eso
significa que está dentro del congelador?
DARIO: Es lo que creemos.
Pero de verdad, Carla, no queremos estropear tu vínculo con Ariel.
CARLA: No tenés de qué preocuparte. Ariel pasó de ser un narcisista histérico y desagradable a un
posible asesino. Ahora lo respeto más.
EMIR: Por Dios, Carla, no
me vas a decir que sos la clase de chica que se siente atraída por los chicos malos.
CARLA: ¿Qué? ¡Claro
que no! Pero, ¿notaron el nuevo peinado de Ariel? Le
queda fabuloso.
Todos miraron a Ariel.
Nadie notó ningún cambio.
Darío apartó a Emir del grupo para
debatir una inquietud.
DARIO: ¿Escuchaste?
A Carla le atraen los chicos malos. ¿Qué debería hacer para ser un psicópata?
EMIR: Bueno, los psicópatas tienen mucho carisma
y personalidad.
DARIO: ¿Entonces
estoy cerca?
EMIR: Hem... Claro.
IV
Emir, Carla, Vanesa, Ivana
y Darío ingresaron en el gimnasio donde gran parte de sus compañeros estaban allí. Emmanuel, Adrián y otros, esperaban que
Ariel les diera una noticia. Los otros dos entrenadores también estaban allí: Jose y Lucas.
Pero alguien que hacía tiempo no veían, también se unió a ellos: Rodrigo
Rodriguez.
RODRIGO: Volví porque sé que necesitaban un
fortachón en el grupo.
EMMA: Querrás decir otro fortachón. Ya me tenían a mí.
EMIR: Hay días que quisiera levantarme
con el autoestima de Emma.
CARLA: Nosotros ya teníamos un fortachón: Ariel.
Todos miraron a Carla con
confusión, luego miraron a Ariel y luego volvieron a mirar a Carla.
EMIR: Ivana, ¿cómo es que no vas a decir nada de esto?
IVANA: Estoy en un proceso
de cambio, Emir. Desde que Ariel utilizó el término "no te ivanises" para reprender a alguien que se
estaba quejando, me di cuenta que tengo muchas actitudes que cambiar.
CARLA: Por eso él es tan sabio.
IVANA: Entonces, de ahora
en más, todo lo que suceda lo veré en positivo.
El entrenador oficial se
acercó hacia el grupo.
ARIEL: Bueno, chicos, hoy
van a hacerme una entrevista en un programa de televisión. Así que, de paso, tomarán escenas filmando a los
chicos de las 21. Esto tiene que salir muy bien porque es una buena publicidad,
así que cuento con ustedes.
CARLA: ¿Cómo podemos ayudarte?
ARIEL: ¡Esa
es una excelente pregunta! Necesito que todos se encierren en el sótano.
EMIR: ¿Qué? ¿Y
a qué grupo vas a mostrar?
ARIEL: A los de las 14,
por supuesto. Ellos entrenan de verdad.
RODRIGO: ¿No
te era más fácil decirnos que no viniéramos?
ARIEL: Corría riesgo de que uno
apareciera en medio de la entrevista y lo arruinara.
CARLA: Siempre pensando en
todo. ¡Qué admirable!
Ivana lanzó un suspiro mientras se
masajeaba la sien.
IVANA: Estoy pensando en
positivo, pensando en positivo.
EMIR: ¿Segura?
Porque parece que estás sufriendo un ACV.
IVANA: Sólo estoy sonriendo, Emir.
Pasa que no estoy acostumbrada.
Pero no todos se tomaron
la noticia con la admiración de Carla o el positivismo de Ivana.
EMMA: ¡No
puedo creer que me encierres en el sótano! ¡Soy tu mejor alumno!
RODRIGO: Yo estoy
acostumbrado. Cuando mi novia se enoja, a veces me encierro en el ropero.
EMMA: ¿Y
qué se siente al salir?
RODRIGO: ¿Salir?
EMIR: Es obvio que todavía no sale.
Ariel decidió que no iba a perder más tiempo en todos sus
debates.
ARIEL: A excepción de Vane, todos pueden
entrar y quedarse callados. Si esto sale bien, les regalaré una toalla del gimnasio
como recompensa.
CARLA: ¡Siempre
tan bondadoso!
V
Antes de que todo el grupo
ingresara al depósito, Vanesa se acercó a darle unas palabras de aliento.
VANESA: Sé que están enojados, pero voy a
aprovechar este momento para sacarles información.
EMIR: No estoy enojado,
pero si no me iba a dejar entrenar, me hubiera quedado en mi casa.
JOSE: Yo entraré con ustedes al sótano.
EMIR: ¿Qué tan malo puede ser estar
aquí entre amigos?
Y dedicándole una última sonrisa a Vanesa,
Emir cerró la puerta del depósito y descendió junto con el resto.
IVANA: Jose, ¿por qué te encerró a vos con nosotros?
JOSE: No quiere que los
otros profesores lo opaquen en la entrevista, si es que le piden mostrar algo
de destreza.
IVANA: Pero lo dejó a Lucas con él.
JOSE: Sí.
CARLA: De todos modos, es
difícil opacarlo.
EMIR: Deberíamos grabarte, Carla. De
esa forma tendríamos a alguien diciendo algo bueno sobre él. Podrían usarlo en la entrevista
y todo.
Emma, por su parte,
continuaba indignado con los sucesos.
EMMA: ¡No
puedo creer que me dejó encerrado a mí! ¡A mí!
IVANA: Tranquilo, Emma.
Esto no es tan grave.
CARLA: Ivana, realmente te
estás tomando todo con positivismo.
IVANA: Así es. De ahora en más, ha nacido una nueva
Ivana.
JOSE: Bien, chicos, vamos
a hacer la vertical.
IVANA: ¿Qué?
JOSE: Es que ya que
estamos aquí, vamos a entrenar.
IVANA: Pero no sé hacer la vertical.
JOSE: Vas a aprender.
Emir analizó el rostro de la chica.
EMIR: ¿Otra
vez estás intentando sonreír?
IVANA: No. Creo que esta
vez estoy teniendo un ACV de verdad.
VI
Mientras tanto, Ariel
estaba brindando la entrevista de su vida.
ARIEL: Yo he creado este
lugar con mis propias manos.
PERIODISTA: ¿Usted lo construyó?
ARIEL: No, lo alquilo. Aquí les brindo a mis chicos
un lugar de atención y respeto. Ellos me ven a mí como el padre que nunca tuvieron.
PERIODISTA: ¿Es decir que trabaja para huérfanos?
ARIEL: No, por Dios, no.
No podrían pagar las cuotas. Este lugar me tiene a la cabeza a mí y a sus ayudantes.
PERIODISTA: ¿Los profesores que enseñan cuando usted no está?
LUCAS: Bueno...
ARIEL: Ellos ayudan al
Otro Ariel.
LUCAS: ¿Qué?
PERIODISTA: ¿Qué es el Otro Ariel?
Ariel trajo entonces su
figura de cartón.
ARIEL: Es esta hermosa
representación mía en tamaño real. Podrán entrevistarla después de mí. Como les seguía contando, yo he creado un sitio destinado al crecimiento
personal, donde enseño a desarrollar vínculos sanos y de confianza. No hay nada que mis chicos no puedan
hacer.
En ese momento, la voz de
Ivana rugió en todo el gimnasio desde los subsuelos.
IVANA: ¡Qué no me sale la vertical,
te digo!
Ariel sonrió al periodista.
PERIODISTA: ¿Y eso?
ARIEL: Habré dejado la radio
encendida. Voy a ir a apagarla.
El entrenador extrajo una
barra de 20 kilos antes de descender.
PERIODISTA: ¿Por qué la barra?
ARIEL: Porque es una radio
muy vieja y tengo que golpearla un poco para que se calle.
Y mientras Ariel se
marchaba, Vanesa aprovechó la oportunidad para pasarle su inquietud al periodista.
VANESA: Creo que debería preguntarle sobre Andrea
Gordo. La chica que desapareció, entrenaba aquí.
El periodista tomó el consejo de Vanesa y
automáticamente se lo preguntó a Lucas.
PERIODISTA: ¿Cómo estuvieron las emociones de este gimnasio al respecto de la desaparición de Andrea Gordo?
LUCAS: Oh... Sí. Fue una pena lo que le
pasó... Es decir, que desaparezca. Me incomoda un poco hablar de ella.
Fue la novia de mi compañero de trabajo.
Vanesa abrió la boca, llena de
asombro.
VANESA: ¿La
chica desaparecida fue la novia de Jose?
VII
Ivana lanzó un suspiro lleno de
bondad y amor.
IVANA: Volví a mi eje.
CARLA: Ariel es muy sabio.
Sabe cómo ubicarnos.
EMIR: Con una barra en la
cabeza se ubica cualquiera.
CARLA: Ay, Emir, no importan
los métodos. Lo importante es que funciona.
EMIR: Verte defendiendo a
Ariel es más de lo que puedo soportar.
Entonces Emir se alejó de Carla y se dirigió hacia Ivana y Darío.
DARIO: Me da pena que
Carla sienta cosas por Ariel.
IVANA: ¡Qué ternura! El frío robot tiene
sentimientos.
EMIR: ¿Ven?
Eso sí es bueno.
DARIO: No, no me
entienden. Si llego a derramar una lágrima, mis circuitos explotarán y moriremos todos al instante.
Emir e Ivana quedaron
boquiabiertos.
EMIR: Por supuesto.
IVANA: ¡Darío! ¡Esto
es horrible! ¿Cómo podemos hacer que no llores?
DARIO: Tengo que golpear a
alguien. Sé que es difícil lo que les voy a pedir, pero necesito que me digan a quién puedo golpear.
IVANA: ¡Darío! Nosotros jamás seríamos capaces de decirte
que golpees a uno de...
EMIR: Rodrigo.
DARIO: Gracias.
Y Darío, ya sin ganas de llorar,
fue a golpear a Rodrigo.
IVANA: ¡Emir!
¿Qué hiciste?
EMIR: Tengo que reconocer
que no me cae del todo bien.
IVANA: ¡Rodrigo
sabe artes marciales!
EMIR: Por supuesto que las
sabe. Y yo lo tengo que descubrir justo ahora que la trama lo necesita.
VIII
Mientras Ariel volvía a retomar el control de
la entrevista, Vanesa se acercó sigilosamente a Lucas.
VANESA: Lucas, ¿es verdad?
LUCAS: No, Vanesa, no es
verdad. Nosotros no ayudamos al Otro Ariel. El Otro Ariel es el que nos ayuda a
nosotros.
VANESA: No me refiero a
eso. Hablo sobre si Andrea Gordo era la novia de Jose.
LUCAS: Oh, sí. Fue duro cuando
desapareció...
Pero Lucas no pudo
explicarle mucho, porque su jefe volvió a intervenir.
ARIEL: A ver, ustedes dos,
dejen de hablar y presten atención. Sus voces salen en la grabación.
PERIODISTA: No, no salen.
ARIEL: Bueno, que dejen de
interactuar y me presten atención igual. Les decía, que en este lugar ofrecemos un refugio lleno de paz y
tranquilidad, para liberar tensiones.
En ese momento, el robot y
el karateca salieron al exterior para librar la pelea más impresionante que el
presupuesto de una serie como ésta podría pagar.
IX
Ariel puso fin a la
batalla que estaban librando Darío y Rodrigo.
ARIEL: A ver, chicos, explíquenme de una forma madura
y coherente qué es lo que les pasa.
Todos miraron a Rodrigo.
RODRIGO: ¡Él empezó!
Todos miraron a Darío.
DARIO: ¡Emir
me dijo que lo golpee!
Todos miraron a Emir.
EMIR: Sólo tuve que tomar una
decisión. Y la tomé.
RODRIGO: ¿Por
qué contra mí? ¿No
soportás que haya otro?
EMIR: ¿Qué haya otro qué?
Rodrigo palideció.
RODRIGO: Otro... Amigo de
Vane.
VANESA: ¡Eso
es absurdo! ¡Yo no soy tu amiga!
RODRIGO: Bueno, de Ivana.
EMIR: ¡Eso
es absurdo! ¡Ella no es mi amiga!
IVANA: ¿Ven?
Ser positiva es una pérdida de tiempo. ¡Y de amigos! Tranquilo,
Emir, volveré a ser la de siempre, así seguimos siendo amigos.
EMIR: Yo no pedí eso.
IVANA: Eso fue lo que
entendí. Y me es suficiente.
Vanesa aprovechó el tumulto que se armó para hablarles a sus cómplices de investigación.
VANESA: Chicos, Jose tuvo
una relación con la chica desaparecida.
IVANA: ¿O
sea que el asesino no es Ariel?
CARLA: ¿O
sea que el asesino es Jose?
EMIR: ¿O
sea que Jose es heterosexual?
RODRIGO: Si tiene novia,
es heterosexual. Como yo.
EMIR: ¿O
sea que aún tengo esperanzas?
RODRIGO: ¿De
qué están hablando?
IVANA: ¿Por
qué te metés en todas las
conversaciones?
RODRIGO: ¿No
te parece que sos la menos indicada para preguntarme algo así?
EMMA: ¿Por
qué todos se están preguntando y nadie
responde?
ARIEL: ¡¿Por
qué no se van?!
X
La Noche de Año Nuevo
Emir, Darío, Vanesa e Ivana
esperaron a que Ariel vuelva en sí.
ARIEL: ¿Dónde estoy? ¿Le pasó algo a mi rostro?
IVANA: Estás en la clínica. No le pasó nada a tu cara.
ARIEL: ¿Sigo
siendo hermoso?
IVANA: No le pasó nada a tu cara.
VANESA: Bueno, si Ariel ya
está con vida, creo que tenemos otra cosa de la que ocuparnos.
EMIR: Es verdad. Hay
alguien que creímos que estaba muerto y en este momento está vivo, probablemente
buscando nuestra cabeza.
XI
En ese mismo momento,
Lucila sintió una enorme alegría cuando vio a su novio Álvaro llegar a su casa. Corrió a abrazarlo, llena de felicidad.
LUCILA: Mi amor, ¡al fin volviste!
Álvaro no dijo nada, por lo que ella se dedicó a prestarle atención.
LUCILA: Estás sucio. ¿Qué te pasó?
ALVARO: Esa será una historia que tengo
que contarte.
Y pronto esa felicidad de
la pequeña Luci Love, sería interrumpida.
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