viernes, 4 de agosto de 2017

Competencia

- Hoy es jueves de competencia - dijo ayer, Rubén, en el grupo de Whatsapp, recordándole a nuestro entrenador que los jueves era un día donde nos hacían competir entre nosotros.

Competencia es una palabra clave para nuestro grupo de CrossFit. De hecho, todo el amor y la amistad que nos profesamos a diario, se va por el traste bajo el simple y dulce detalle de querer ganar al otro. 

Entonces Edgardo mandó el WOD del día y los pesos correspondientes. 

Casi me muero. Los pesos y los ejercicios eran completamente opuestos a los que usamos ocasionalmente.

- Yo ni loco voy a ir hoy - me dijo Lucas.

- Ni loco hago con esos pesos - comenté.

- Yo creo que vas a llegar - me dijo Zack, más tarde. - Pasa que vos siempre tenés el "no puedo" por delante. Tenés que cambiarlo por el "sí puedo" y vas a poder.

- Tenés razón - respondí. - Gracias por leerte el libro de autoayuda por mí. Lucas no va a ir, ¿vas a ser mi pareja esta noche?

- Sí, sí, no hay drama - dijo Zack. - Me iré preparando psicológicamente para salir penúltimo o último.

Este último chiste también lo dijo delante de todo el mundo, esa misma noche cuando estábamos escuchando el WOD. Pero como éramos sólo 5 hombres y no había parejas, Edgardo me mandó con Erika y María Love, por una cuestión de pesos, cosa de que acepté encantado por más que eso nos dejara fuera de la competencia. Las chicas me aceptaron con amor, porque soy yo, aunque sospecho que Erika quería asesinarme por dejarlas fuera de competir.

- Chicos, les falta el espíritu de competencia - dijo Edgardo, una vez que terminó el WOD. - Ustedes no pueden estar esperando a que uno de sus compañeros termine para recién prepararse para hacer el ejercicio. Tiene que ser al instante. Segundos que se pierden, son segundos que se pierden.

En este caso, todos le dimos la razón, increíblemente. 

- La semana que viene voy a darles determinados ejercicios que los tienen que terminar en un determinado tiempo - continuó. - Si no lo consiguen, hay castigo.

- ¿Nunca hay premios pero sí castigos? - preguntó Roberto, que estaba detrás mío.

- Somos hijos del rigor - declaré. 

jueves, 3 de agosto de 2017

¿Quién es Quién? - Agosto

Índice de miembros del grupo de CrossFit a las 21, del gimnasio La Ira. Lista perteneciente al mes de Agosto.

Entrenadores:

1 - Edgardo: Dueño del gimnasio y entrenador oficial del grupo de las 21. También conocido como Gran Jefe Indio.

2 - Javier: Entrenador suplente de las 21.

3 - Martín: Entrenador del turno mañana, dedicado a Funcional.

4 - Luciana: Entrenadora del turno mañana.

Los Originales y/o Permanentes:

Erika: Continúa obsesiva con el entrenamiento y, a esto, le sumó su participación en Funcional por las mañanas. Eterna compañera de WOD con María Love.

Germán: Quien les habla. Agregué Funcional y tenis como deporte. Mi novio me acusa de tener una adicción a los deportes.

Irene: Continúa quejándose absolutamente de todo.

Joaquín: Comenzó a tomar clases de tenis, pero en el horario de la mañana. 

Lucas: Continúa asistiendo tres veces por semana, pero se prendió en la movida de ir a Funcional por las mañanas.

Marcelo: Tras la aparición de su novia en nuestros entrenamientos, se lo ha empezado a ver menos que antes.

María Love: Recientemente descubrimos que hay un chico con el que se está conociendo.

Roberto: Regresó a CrossFit después de un mes de ausencia. 

Rubén: Continúa sin entregarle un regalo a Alejandro por el día del amigo.

Vanina: Figura referencial con respecto a CrossFit. También compañera de tenis.

Zack: Continúa teniendo cuatro dedos en una mano. Recientemente tuvo el capricho de ir a CrossFit dos horas al día y entrenar junto con los de las 20 y las 21.

Algunos Otros Miembros Aleatorios:

Alejandro: Continúa sin poder asistir a CrossFit desde hace meses.

Hernán: Hernán De los Lunes, novio de Vanina, ha optado por ingresar al mundo del tenis también. 

Ignacio: Después de revolucionarnos la vida grupalmente, ha optado por no asistir este mes a CrossFit. Pendiente de verificación si volverá.


miércoles, 2 de agosto de 2017

Breve Charla de Lunes



- Voy a comenzar Funcional, en los días que haga paro en mi trabajo. Vendré a la mañana.

- ¿Pero... Sólo Funcional? ¿O también Funcional?

- También, también. Quedate tranquila que a la noche voy a seguir viniendo.

- Ah, bueno. Pero los jueves no hagas Funcional a la mañana.

- ¿Por qué?

- Porque a la tarde tenemos tenis y a la noche vas a llegar cansado.

- No hay Funcional los jueves. Sólo lunes, miércoles y viernes. Así que quedate tranquila.

- Estoy más aliviada.

- Esta conversación va al blog.

- Tendré que moderarme en lo que digo. O mejor no.

martes, 1 de agosto de 2017

Con las Despedidas


Cada vez que nos reunimos y nos tenemos que despedir, se genera un ambiente atípico. Nos supo pasar en un evento, en un restaurante, en un día de mucho frío. Salimos para ir cada uno a su auto y todos nos quedamos en ronda, los 13 que éramos, sin decirnos nada, como si nadie quisiera ser el primero en irse.

Esa vez fue Vanina la que interrumpió el momento diciendo "bueno... Chicos..." y ahí entendimos que nos debíamos ir.

El asado en la casa de Marcelo iba a ser realizado por nuestro entrenador oficial. Joaquín, Irene, Lucas, Vanina y yo llegamos con una hora de retraso. Principalmente, porque la casa en la que Marcelo convive con su novia quedaba en un barrio que más alegremente pertenecía a otro pueblo que al nuestro. Y segundo, porque era sábado por la noche y las tres calles céntricas estaban colapsadas por los derrochadores de combustibles que ostentan elitismo.

Cuando llegamos, sólo se encontraba nuestro entrenador Edgardo, los anfitriones Marcelo y su novia, y el Señor Toldo, que también hace CrossFit aunque siempre se mantiene al margen de todos nuestros dramas afectivos. 

Es decir, éramos los únicos invitados.

Es una suerte haber llegado una hora tarde, porque probablemente hubiéramos sido la comida.

Durante la cena, no pasó mucho. Edgardo me felicitó por mi chiste de que ahora él era el 4to mejor entrenador de La Ira (sólo hay 4 entrenadores). Es una suerte que se lo haya tomado con humor, aunque no sé por qué consideró que yo hacía un chiste.

Marcelo, por su parte, fiel a su instinto de comportamiento cuando se encuentra cerca de su novia, mantenía un nivel de conversación donde fácilmente podríamos confundirlo con una silla o un arbusto. 

Así que cuando terminó la cena y el Señor Toldo se fue, quien era el único que mínimamente hacía un puente entre su subgrupo y el nuestro, caímos en un proceso que duró más de lo que debe. En el corte de cámara, Vanina, Joaco, Lucas y yo estábamos intentando no morir de aburrimiento mientras Irene no dejaba de interactuar como una loca. Incapaz de percibir el aburrimiento de nuestros rostros, tuvimos que esperar a que Edgardo se marchara para seguirlo.

Cuando nos subimos al auto, caímos en cuenta que solucionamos el problema de las eternas despedidas.